Visitando a Sensei
por Víctor López Bondía (2014)

En marzo de 2014 mi amigo Juanlu y yo viajamos a Albox para hacer nuestra visita mensual a Barrett Sensei.

El entrenamiento comenzó con junbi undo, como es habitual, y poco después de empezar a mover los dedos de los pies, Sensei no hizo parar un momento para explicarnos que una vez hemos conseguido cierta habilidad en un ejercicio, se podría adaptar para hacerlo más difícil y desafiante... Esto me recordó, una vez más, el consejo de nuestro Dojo Kun que hace referencia a "practicar con creatividad". Aunque afirmaciones como esta se predican más de lo que realmente se viven y ponen en práctica, el Karate es verdaderamente un "camino sin final". Esto significa que podemos, y deberíamos estar siempre buscando formas de mejorar. El Karate es un arte muy simple; no fue concebido para ser complicado. Esto no quiere decir que sea fácil. Si en algún momento tu entrenamiento llega a ser demasiado fácil, quizá sea hora de pasar al siguiente nivel... Puede que seas capaza de hacer algunas, o incluso muchas flexiones con facilidad... ¿Puedes hacerlas con un solo brazo? ¿Puedes hacerlas apoyando un solo nudillo (shoken)?

El enfoque de Shinsokai hacia el Karate-do se ciñe al programa de estudios del Goju-Ryu tal y como fue transmitido por Miyazato Eiichi Sensei. Sin embargo, conservar todos los katas, herramientas, y métodos de entrenamiento tradicionales, no está en modo alguno reñido con mantener una mentalidad abierta e introducir cualquier ejercicio que pueda ayudarte a mejorar tu Karate. La idea principal sería preservar la tradición sin estar limitado por ella. Creo que eso es exactamente lo que estaba haciendo Miyagi Sensei cuando introdujo, por ejemplo, el kongoken en su sistema. Siempre que advierte un defecto o debilidad, Sensei sugiere algunos ejercicios que podemos probar para adquirir una sensación mejor para la técnica o principio sobre el que estamos trabajando. Siempre me sorprende la capacidad de Sensei para idear diferentes ejercicios, con y sin kigu (utensilios), que podemos utilizar para pillarle el tranquillo a cualquier cosa que presente dificultades.

Hicimos mucho trabajo por parejas durante el fin de semana. Esto siempre se agradece ya que normalmente no tenemos el lujo de contar con un compañero (vivo) en nuestro entrenamiento personal en casa. Lamentablemente, tuve que ser un poco cauto ya que tenía que seguir cuidando mi muñeca derecha que todavía está débil y no puede sobrellevar demasiado esfuerzo.

Empezamos rompiendo diferentes tipos de agarres y después de un tiempo pasamos a practicar "kumite escalonado", que es similar al ajedrez: un practicante presenta y mantiene un ataque, y la otra persona tiene que responder con una defensa adecuada y un contraataque, y entonces el atacante original se convierte en el defensor y le toca lidiar con la situación en la que se encuentra, y así sucesivamente. La idea era utilizar las técnicas de los katas. Todas las técnicas que se encuentran en los katas tienen un propósito y están ahí por una razón. Esto debería sonar a declaración de lo obvio, pero cuando echamos un vistazo al Karate moderno, muy a menudo vemos cómo kata y kumite no tienen nada que ver lo uno con lo otro. Creo que esto ocurre principalmente por dos razones: primero, los kata no se comprenden (y esa es la razón por la cual los instructores de "bunkai práctico" tienen tanto éxito actualmente); y segundo, la influencia del deporte (las técnicas de Karate no fueron ideadas para ser utilizadas en un encuentro con reglas al estilo de la esgrima, así que cuando la gente empieza a entrenar "combate" los katas y todas sus posiciones, técnicas y estrategias, se vuelven inútiles). Una de las principales razones que me hicieron alejarme del Karate moderno fue que sentía que necesitaba entender mejor mis katas. Ahora practico las técnicas en el kata tal y como las utilizaría contra un oponente, y esto sencillamente tiene sentido ya que el kata es fundamentalmente una forma de ensayar situaciones de autodefensa en solitario.

Shisochin bunkai Seiyunchin bunkai
Kata bunkai
Shinsokan Dojo
(2014)

No obstante, no conozco el significado de todos los movimientos, ya que algunos de ellos son evidentes, pero otros no lo son, y averiguar lo que representan requiere mucha práctica y experiencia. Siempre me he preguntado si es posible que nosotros ahora lleguemos a conocer el "verdadero" significado de las técnicas... Al fin y al cabo, nunca sabremos en qué estaban pensando aquellos que desarrollaron los katas cuando lo hicieron hace siglos... Compartí esta inquietud con Barrett Sensei y él dijo que aunque nunca lo podremos saber con seguridad, si llegamos a entender nuestro Karate lo suficiente, podremos establecer una hipótesis fundamentada que con un poco de suerte no estará demasiado alejada de la idea original. Sensei preguntó por qué cierta técnica que aparece en dos katas distintos se realizaba de manera diferente en cada uno de ellos... Sensei plantea habitualmente este tipo de cuestiones que nos dejan tratando de adivinar la respuesta, y se nos recuerda constantemente que siempre deberíamos tener una razón para todo lo que hacemos. Si no tenemos al menos una razón (sensata), aunque el movimiento físico sea correcto, en realidad no entendemos lo que estamos haciendo, así que eso ya no es Karate, sino gimnasia. Siempre que me encuentro tratando de resolver estos rompecabezas, no puedo evitar sentirme afortunado por estar en un lugar en el que estas preguntas no sólo son bienvenidas sino que son obligatorias; cuando practicaba Karate moderno nunca se fomentaban, ya que pondrían poner entre la espada y la pared al más avanzado de los instructores.

Shisochin bunkai
Shisochin bunkai
Shinsokan Dojo
(2014)

Trabajando con compañero me di cuenta de que ma-ai es un concepto muy importante que puede que no esté desarrollando adecuadamente en mi entrenamiento personal y solitario. También me di cuenta de que cuando entra en juego un oponente, incluso en un escenario preestablecido con un compañero complaciente, es mucho más difícil ceñirse al kata y hacer las técnicas funcionar; el cuerpo parece precipitarse a una forma de moverse más... "flexible" o "natural" (pero no más efectiva ni eficiente). Creo que por eso el Karate requiere infinitas repeticiones... Para llegar a un punto en el que las técnicas llegan a estar programadas, y se vuelven naturales e instintivas. Algunas veces intentamos aplicar una técnica que parecía factible en nuestra mente pero después no resultaba fácil de aplicar sobre el oponente, o tenía que ser adaptada. Cuando esto sucedía Sensei nos hacía reflexionar acerca de si el kata estaba mal planteado o si podía ser que nosotros estuviéramos intentado encajar una pieza cuadrada en un agujero redondo... El kata nunca se equivoca, por descontado, así que si algo no funciona sin duda es porque no lo estamos utilizando para lo que fue diseñado.

En la última sesión de entrenamiento trabajamos con el kon, y decir que me siento torpe blandiendo el arma sería decir poco... El Karate nos enseña que se requiere mucho entrenamiento y esfuerzo para aprender a controlar nuestro propio cuerpo "desnudo"... Pues bien, empuñar un arma lo hace todo mucho más complicado ya que de repente cambia el alcance, y tienes que tener cuidado para no golpear nada a tu alrededor... ¡Y para no golpearte a ti mismo! El simple hecho de sostener el arma adecuadamente es difícil cuando no estás acostumbrado. Esto me recuerda cómo las artes marciales cultivan la humildad... ¿Cómo puede ser engreído un practicante sincero cuando siempre se está esforzando por dominar su arte pero constantemente se ve derrotado por el mismo?

Víctor López Bondía
Marzo 2014

“No importa cuánto puedas destacar en el arte del Karate y en tus esfuerzos académicos,
nada es más importante que tu comportamiento y tu humanidad observada en la vida diaria.”