Reflexiones sobre el entrenamiento de Hojo Undo
por Juan Luis Cadenas de Llano Bajo (2015)

Definición

Si nos atenemos a la definición del término "hojo undo" veremos que su significado literal es "entrenamiento suplementario". Buscando en cualquier diccionario básico veremos que la definición de suplemento es "algo que se añade a otra cosa para hacerla íntegra o perfecta". Habría que ver qué tenemos que "suplementar"; como karatekas la respuesta aparece obvia, mejorar nuestro Karate. Es importante, pues, establecer este punto de partida para no confundir el entrenamiento con pesos tradicionales realizado en Karate con buscar aumento de masa muscular, potencia o mejorar nuestra forma física (esto vendrá por añadidura) ya que el fin del hojo undo, tal y como Miyagi Sensei dejó claro, busca mejorar la ejecución del kata de forma que no fuese un mero baile.

Más adelante veremos la relación del hojo undo con los aspectos más importantes del Goju-Ryu, llegando a la conclusión de que se trata de algo diferente a un sistema de fitness. Algo que revisando los escritos del fundador del estilo, o que se presenta de forma clara cuando aprende con un sensei resulta evidente, se vuelve una reivindicación en un mundo en el que los practicantes de Goju-Ryu se pueden contar por decenas de miles, pero que a tenor de lo que encontramos en la multitud de vídeos y publicaciones de internet.

Clasificación

Puesto que hojo undo es un término genérico y es necesario y en este ensayo atendemos a su relación directa con el Goju-Ryu Karate, dividiremos las herramientas de hojo undo en dos:

  • Tradicionales

  • No tradicionales

Tradicionales:

Llamaremos así al legado dejado por Miyagi Chojun Sensei y nos referiremos a las herramientas y ejercicios que sabemos que estuvieron en su dojo y que sus alumnos emplearon y aprendieron. Existen herramientas históricas y ejercicios procedentes de China u otras tradiciones que suponemos que Miyagi Sensei conocía pero de las que no existe constancia que entrenara o enseñara; no las consideramos tradicionales. Sí, por ejemplo, consideramos tradicional el kongoken, herramienta que Miyagi Sensei trajo de Hawai al ver que los luchadores de allí la empleaban y ver el potencial que su sistema tendría como herramienta de entrenamiento. Hay herramientas que si bien se usaron en su época, al menos en el Kenkyu dojo, no parece haber calado en la práctica habitual del Goju-Ryu: el ejemplo más significativo es el kakiya.

Las herramientas tradicionales son las siguientes:

  • Chi-ishi

  • Kongoken

  • Nigiri-gami

  • Ishi-sashi

  • Sashi-ishi

  • Makiage-gu

  • Kakiya

  • Tan

  • Machiwara

  • Sashi

  • Taketaba

  • Tetsu-geta

Nigiri-gami
Entrenamiento con nigiri-gami
Shinsokan Dojo
(2014)

No tradicionales:

Los ejercicios o herramientas no tradicionales son las que no han sido legadas directamente por Miyagi Sensei, incluso cuando puedan provenir de otras tradiciones de Okinawa. Quizá la descripción más extensa de ejercicios de la tradición china se encuentra en el libro 72 ARTS of SHAOLIN, y hoy día contamos con internet para ver interesantes ejercicios y herramientas de otras culturas, como la hindú. Es importante que si nuestro objetivo es mejorar la forma física en general por el gusto de estar fuertes y sanos, la planificación y el entrenamiento estará mejor enfocada en manos de un preparador físico, empleemos herramientas tradicionales o no. Si nuestro objetivo es que el hojo undo "suplemente" nuestro Karate, será fundamental encontrar elementos, motivos de unión de dichos ejercicios con el arte que practicamos. Así, si nos gusta correr, será bueno entrenar con cambios de ritmo, que será lo más asemejado a un kata o una pelea real, lejos de tener un ritmo fijo. Si por ejemplo entrenamos flexiones en barra, imaginar que tiramos de un oponente o realizamos uchi uke mejorará de forma consciente nuestras sensaciones en nuestro Karate. Un aparato que he encontrado interesante fuera de la tradición okinawense es el saco búlgaro, ya que girarlo alrededor de mi cuerpo sobre la cabeza en sanchin dachi recrea las sensaciones de desequilibrio que me encuentro practicando kakie con alguien más avanzado. Lanzarlo al suelo bajando a shiko dachi simula muy bien la sensación de, por ejemplo, los juji uke que encontramos en Sanseru; y hay más similitudes. Una herramienta no tradicional y muy barata es la goma de una bicicleta. Con ella se pueden recrear diferentes técnicas de kata, y, al igual que con el trabajo de poleas, recrear sensaciones que tenemos cuando nos hacen shime en Sanchin kata.

Algo que creo importante es destacar que la clasificación entre tradicional y no tradicional no implica una clasificación entre "mejor" o "peor". Si esto fuera así de rígido el kun "...entrena con creatividad" no tendría sentido. Es más, podríamos hacer una nueva distinción entre ejercicios tradicionales y no tradicionales dentro de las herramientas que sí consideramos tradicionales. ¿Sería mejor un ejercicio no tradicional con un aparato tradicional que un ejercicio realizado con una herramienta no tradicional? La diferencia, como hemos visto, la va a marcar si existe un motivo para hacer un ejercicio más allá del movimiento en sí, por el mero hecho de estar en forma, o si entronca con el Goju-Ryu de forma directa.

Aspectos a tener en cuenta

a) Relación directa con los movimientos del kata:

Este aspecto del hojo undo es muy importante porque, cuando sintamos que algo no va bien en alguna técnica de un kata, tenemos la opción (la obligación quizá) de reforzarlo buscando una herramienta y un ejercicio que nos replique la sensación física con fuerza para intentar trasladarla luego a nuestro kata. Existen movimientos que resultan fáciles de replicar con herramientas como por ejemplo los tsuki iniciales de Seisan o Sanseru con los ishi sashi, y esta sería una posibilidad que trabajaría esta técnica desde un ángulo, lo que por obvio o fácil que parezca una unión entre técnica y hojo undo deberemos ser críticos con lo que hacemos y explorar todas las posibilidades. Otra opción para reforzar tsuki podría ser el uso de las bandas de goma. Otra técnica, por ejemplo, sería el morote nukite que encontramos en los kata de respiración o en Seisan. Un ejercicio tradicional sería simular esta técnica con el tan. Sin embargo, dado que esta técnica vendría a ser una "armadura" que nos debe proteger en todos los ángulos, sólo trabajarla con el tan dejará otros ángulos en clara debilidad; deberemos, pues, buscar ejercicios que refuercen este morote nukite hacia arriba y adelante y atrás, para tener una sensación completa. Sin duda, habrá movimientos que requerirán de imaginación para trabajarlos con las herramientas. Toda técnica tiene un componente de elementos o principios, y cada uno agrupará una cantidad de técnicas, y por esto, aunque la relación del hojo undo con una técnica de un kata es muy importante, supone el primer paso para un trabajo holístico.

b) Relación del hojo undo con la respiración:

la respiración es uno de los aspectos fundamentales, no solo del Goju-Ryu sino de la vida: sin respiración no existe vida. Con respecto al Goju-Ryu, sus tanren kata Sanchin y Tensho hacen de la respiración su eje principal; los principios estudiados en estos kata serán después de aplicación en los kata de combate. El objetivo de la respiración debe ser potenciar, hacer más efectivo el movimiento realizado. La ausencia de oxígeno no es recomendable en líneas generales, menos aún en el trabajo de hojo undo. Puede haber teorías o trabajos que requieran esta ausencia con algún fin físico (invulnerabilidad en algunas escuelas de Qigong) o psíquico/místico (realización en algunas escuelas de Yoga), pero siempre debe haber un profesor cualificado en cualquiera de estas prácticas. Igualmente, una hiperventilación podrá dar lugar a efectos indeseables en nuestro cuerpo.

Aunque de Sanchin aprendemos que inhalar es contraer y exhalar es expandir, hay una lección interesante que aprender de la inhalación, concretamente del inicio de esta (sin olvidar que de algún modo, cuando inhalamos, expandimos el cuerpo o ciertos órganos "por dentro") y es que da un momento de explosividad que facilita el arranque del movimiento y hace que el comienzo de este no dependa únicamente de la fuerza de los músculos. Estoy muy lejos de poder dar lecciones sobre respiración y me encuentro en una fase de experimentación, pero el trabajo de respiración en el hojo undo me ha ayudado a encontrar nexos con otros aspectos del Goju-Ryu, como por ejemplo el kakie. Entrenando con los ishi sashi el ejercicio que describe una trayectoria circular por encima de la cabeza y bajan hasta el pecho, para luego volver por donde vinieron, es importante que el arranque de los ishi sashi no dependan solo del tirón muscular sino que se apoye en la respiración, concretamente en la inhalación. Al hacerlo, esta dará un "impulso" extra carente de fuerza muscular que me ha sido útil cuando me he visto sobrepasado en kakie, con una mano muy pesada en mi pecho, y he sido capaz de sobreponerme a esto usando este principio.

Ishi-sashi
Entrenamiento con ishi-sashi
Shinsokan Dojo
(2014)
c) Abrir y Cerrar y la importancia de la relajación:

El mismo nombre Goju (yin/yang) implica una profundidad latente en el estudio del arte. Todas las acciones tienen su yin y su yang; también tienen todos los movimientos de hojo undo su lado suave y su lado duro, siendo francamente difícil encontrar o sentir el suave en unos ejercicios en los que manejamos peso y en los que nos fatigamos y tendemos a usar más fuerza de la que realmente necesitamos. A través de los ejercicios de hojo undo nuestro cuerpo debe aprender cuáles son los momentos de apertura/inhalación/yin y los de cierre/exhalación/yang así como a manejarse en sus máximos, mínimos y sus puntos intermedios. El problema con el aspecto duro es que ofrece una sensación de falsa seguridad y esto nos hace abusar de este aspecto, también en el hojo undo. Tomando como ejemplo el ejercicio de levantar el kongoken por encima de la cabeza mientras bajamos a shiko dachi, podemos establecer el máximo yin justo antes de levantarlo, con las rodillas rectas y los codos doblados, en una posición "cómoda". La pregunta es ¿cuál es la cantidad de energía justa y necesaria que necesito para mantener esta posición? Poca, seguro, pero si aplicamos un poquito menos el kongoken se nos caerá al suelo. Poner menos de lo necesario en kakie nos llevaría a vernos desbordados sin esfuerzo por parte del oponente. En la fase yang del ejercicio la pregunta es la misma ¿qué cantidad de energía necesito para impulsar y mover la herramienta? ¿Qué músculos lo hacen posible? Es bueno conocer el cuerpo y es un ejercicio interesante hacer experimentos tensando y destensando músculos para ver el resultado sobre nosotros y la herramienta (a veces esto se traduce en un golpe sobre nosotros mismos!). En este caso ciertamente necesitamos más músculos y energía en acción que cuando simplemente lo sostenemos, pero seguramente menos de la que invertimos cuando aprendemos a usar la herramienta; al menos si la usamos de forma correcta y vamos aprendiendo a ser conscientes de qué nos sobra y a sentir las conexiones que hacen posible realizar el ejercicio con la cantidad justa de energía que el mismo requiere. Una sobreutilización de músculos y energía nos llevará a un desperdicio importante de energía y fuerzas así como a una dispersión de las mismas. Esto implicará cansancio antes de lo debido, y una rigidez que un adversario usará en kakie para desestabilizarnos de forma sencilla.

Con el paso del tiempo y la atención necesaria iremos siendo conscientes de que por medio de la relajación y del uso justo de los miembros, estos se conectan al centro del cuerpo, al tiempo que sentiremos que la respiración juega un papel muy importante, como si fuera un generador de potencia añadido. El fin último es aprender a usar el cuerpo de la forma más eficiente, como una unidad, donde brazos y piernas sean una extensión del centro. Parece que en la descripción del movimiento he omitido uno, el último, que podríamos clasificar como máximo yang. El olvido ha sido adrede, y es que enlaza con el siguiente punto.

d) Intención:

Existe un estilo de artes marciales chino cuyo nombre es "boxeo de la intención" o Yi Chuan. Su ejercicio más característico es el de la posición de "abrazar el árbol", aunque hay más, durante períodos de tiempo prolongados. Los trabajos de visualización son básicos en esta escuela, que no ha tenido reparos en poner su "marcialidad" a prueba en diferentes contextos de combate. Uno de los elementos esenciales de la práctica estática es romper las barreras físicas y psicológicas (mucho más importantes) a través de la quietud. Una vez que uno trabaja de forma algo eficiente con las herramientas de hojo undo puede empezar a trabajar un elemento de visualización que consiste en "ir más allá". Esto es posible y necesario a lo largo de todo el ejercicio, pero se hace más interesante al final del mismo. Ir más allá, mucho más allá de donde termina la técnica, como si quisiéramos ir más lejos de lo posible físicamente. Sumado a esto, y enlazando con el punto anterior, en el momento de máxima expansión (máximo yang) nos quedaremos quietos (fundamental seguir respirando) pero con la intención de seguir el movimiento en total quietud. Con esto, y tras la experiencia de mantener la postura al punto de tener sacudidas en el cuerpo y llegar casi al límite, la unión de los miembros al centro se refuerza y se va haciendo evidente el exceso de tensión sobrante en partes no necesarias; se siente una relajación que a su vez implica un cansancio que hace que las herramientas casi caigan al suelo por no poder sostenerlas más.

Chi-ishi
Entrenamiento con chi-ishi
Uraniwa Dojo
(2015)
e) Aspectos psicológicos:

Una de las enseñanzas que he recibido por parte de mi profesor es "no compares, y no compitas". Siempre es bueno, no obstante, tener un espejo en el que mirarse, alguien que nos cause una sana inspiración y que nos indique todos somos humanos y que con esfuerzo es posible conseguir todo (si no conseguirlo todo, tener presente que sin esfuerzo, nada es posible). No obstante, cuando se trata de las herramientas de hojo undo, esta enseñanza es un hecho claro: no puedes competir con ellas. Así que úsalas, aprende de ellas, pero de vez en cuando rétalas a ver quién se cansa antes, aunque tengas las de perder. A través de este tipo de retos uno forja su mente para no estar cómodo con lo que tiene e ir más allá. Es importante plantearse retos con las herramientas, y no sé si será algo bueno, pero fallar y no alcanzar lo que uno se proponía aportará a la persona elementos que si se transforman en una crítica seria y constructiva puede hacer que uno crezca y comprenda mejor la naturaleza humana, pero que si le hace caer en el derrotismo o en pensar de forma negativa se transformará en autodestrucción psicológica. Si siempre alcanzas tus retos... prueba con algo más duro.

Uno de los aspectos que hay que enfrentar en cuanto al hojo undo se refiere es el miedo. Al principio normalmente se trata de miedo a causas externas (dolor de nudillos en el makiwara, de las manos al golpear los ishis...) pero con el tiempo la mente juega malas pasadas y uno se plantea retos que conforme se acercan producen rechazo a entrar incluso en el dojo... por miedo. En otras ocasiones cuando uno está en mitad de la batalla con las herramientas, el cansancio hace que tu mente te lleve a rincones de ti mismo que no te gustan, y ahí es cuando uno decide lo que hacer consigo mismo. Además de este aspecto de forja de uno mismo y de autoconocimiento, existe una dimensión relativa a la creatividad y a la inteligencia que el hojo undo también pondrá a prueba. La enseñanza tradicional no da muchas respuestas de forma directa u obvia, ni suele ofrecer explicaciones detalladas. Igualmente, en la enseñanza tradicional se dan las herramientas y una serie de ejercicios de manera que uno los trabaje, experimente y saque conclusiones, y preguntas. Sin duda la guía de un profesor es esencial para poder entenderlas: unas cuantas herramientas y un puñado de ejercicios sacados de YouTube no garantizan nada.

Pensamientos finales

Este pequeño artículo no ha pretendido ser un catálogo de ejercicios o de herramientas, ni siquiera un estudio de cómo ejecutar los movimientos o cómo están relacionados estos con los kata o con otros aspectos del Karate. Para ver ejercicios con las herramientas contamos con el libro sobre hojo undo de Michael Clarke Sensei o el libro electrónico de Garry Lever Sensei, además de diversos vídeos en YouTube, en los que encontramos desde cosas interesantes hasta verdaderos despropósitos. En cuanto al uso efectivo de las herramientas, bien, sin duda eso se traducirá en la calidad de mi Karate, y no considero interesante plasmarlo por escrito, además de que es algo en constante evolución. Sí he querido dejar reflejada mi relación actual con el hojo undo, donde me encuentro respecto a este aspecto del entrenamiento de Karate que cada vez está más de moda, y pese a ello sigue siendo igual de desconocido que cuando las herramientas eran totalmente desconocidas en occidente.

Sí veo relevante indicar que el hojo undo, como todos los aspectos, es una herramienta para un fin, que es la mejora de nuestro Karate. Es muy fácil confundir un medio con un fin, que un árbol no nos deje ver el bosque, y que nos aferremos a ejercicios, pesos, que se pueden convertir en distracciones para nuestro ego. Beneficiémonos de las herramientas de hojo undo usándolas para lo que fueron diseñadas, la mejora de nuestro Karate, la mejora de nosotros mismos.

Juan Luis Cadenas de Llano Bajo
2015

“No importa cuánto puedas destacar en el arte del Karate y en tus esfuerzos académicos,
nada es más importante que tu comportamiento y tu humanidad observada en la vida diaria.”