Shinsokai Haru Gasshuku 2015
por Víctor López Bondía (2015)

Una vez más llegó la primavera, y con ella una nueva oportunidad para que los karatekas de nuestro pequeño grupo nos reuniéramos para disfrutar de un par de días de entrenamiento. Normalmente Shinsokai lleva a cabo sus gasshuku de primavera en abril, ya que Miyagi Chojun Sensei nació en abril, pero este año decidimos hacer una excepción. Michael Clarke Sensei iba a pasar algún tiempo en Inglaterra, y amablemente accedió a encontrarse con nosotros y compartir un poco de entrenamiento, así que el gasshuku de este año se adelantaba y tendría un invitado especial procedente de Tasmania. Clarke Sensei y Barrett Sensei fueron ambos alumnos de Miyazato Eiichi Sensei, y son un muy buen ejemplo de gran amistad forjada a través del Karate.

Clarke Sensei y Barrett Sensei
Buenos amigos entrenando juntos
Shinsokai Haru Gasshuku
(Inglaterra, 24 de marzo de 2015)

Juanlu y yo llegamos a Inglaterra el domingo, y nos recogió en el aeropuerto Garry Senpai, quien no sólo se ocupó de todos los preparativos para el gasshuku sino que también fue un fantástico anfitrión. Sus esfuerzos y los de su encantadora familia no pasaron desapercibidos, y los agradecimos mucho.

El gasshuku empezaría oficialmente el lunes por la mañana, pero nosotros tres tuvimos una pequeña sesión de entrenamiento la tarde del domingo. Realizamos los tres katas de respiración de Goju-Ryu y Garry Senpai nos explicó cómo debería activarse la mano abierta durante la ejecución de kata para fortalecer los tendones y convertirla en un arma efectiva. La mano abierta presenta más posibilidades que el puño cerrado, y goza de preferencia en las artes marciales chinas que Garry Senpai ha estado estudiando para realzar y entender mejor su propio arte. La mano debe llegar a ser fuerte y "pesada", y cada dedo debe ser como un clavo; Garry Senpai nos enseñó un pequeño saquito lleno de perdigones que él utiliza para acondicionar sus manos.
No muchos karatekas tienen tanta dedicación como Garry Senpai, y por eso el Karate auténtico siempre está en peligro de extinción, pues muy pocos están dispuestos a intentar ir más allá y llevar a cabo el tipo de entrenamiento e investigación necesario para conseguir mayor habilidad y conocimiento.

A la mañana siguiente el entrenamiento comenzó a las 7. Tras pasar por la secuencia completa de ejercicios de junbi undo, tuvimos una sesión dura con mucho kihon y no pocas flexiones y ejercicios abdominales. El Karate okinawense no hace tanto hincapié en el kihon como el Karate japonés; siempre es preferible practicar las técnicas dentro del contexto que proporciona el kata, o con la ayuda de un compañero real o inanimado. No obstante, de vez en cuando el kihon puede resultar útil para pulir la técnica y fomentar el espíritu mediante un alto número de repeticiones. Nuestro kihon incluyó la práctica de técnicas básicas, pero se centró principalmente en secuencias de técnicas extraídas de los katas.

Hicimos un descanso tras la primera sesión de entrenamiento y Garry Senpai se marchó para recoger a Clarke Sensei. Algunos de nosotros nunca habíamos conocido a Clarke Sensei en persona, pero habíamos estado en contacto con él por correo electrónico, y por supuesto también leemos sus libros y seguimos su blog (que yo traduzco al español), así que teníamos muchas ganas de conocerle.
Como escritor, Michael Clarke es bastante directo y no le tiembla el pulso a la hora de dar su opinión acerca del estado actual del Karate y el comportamiento de aquellos que lo practican y enseñan. Es particularmente crítico cuando se trata de señalar que el negocio y el deporte están tomando el control y los principios y valores subyacentes del Budo se ven constantemente comprometidos. A través de su blog, lanza un toque de atención, con afirmaciones que no siempre gustan a todo el mundo, y por ello, en ocasiones se le percibe como alguien severo, polémico, y hasta gruñón. Me reí por dentro cuando finalmente le conocimos y resultó ser una persona tan cercana y amigable, por no hablar de su buen sentido del humor. Si los lectores de su blog tuvieran la oportunidad de conocerle en persona, probablemente se preguntarían "¿quién es este tipo, y qué le ha hecho a Michael Clarke?", ¡jajaja! Sin embargo, si te paras a pensarlo, si acabaras convertido en un cascarrabias amargado tras décadas recorriendo el camino el Karate-do, se podría decir que no habría sido una búsqueda muy productiva, ¿verdad? Michael Clarke es un modesto karateka que disfruta una vida sencilla, y me da la impresión que la única razón por la que se molesta en escribir un blog es porque asume la responsabilidad de defender el Karate Budo.

Antes de sentarnos para ponernos al día, Clarke Sensei repartió algunos libros de su biblioteca que había traído como regalos. Muy atento por su parte, sobre todo si tenemos en cuenta que esos libros tuvieron que quitar mucho espacio útil de su limitado equipaje. En artes marciales a menudo pensamos en zanshin y cómo evitar sucesos negativos pero, ¿qué hay de producir bien? Templar un escudo contra el mal es pura defensa personal, pero no es suficiente; ser un buen karateka también consiste en tener un impacto positivo sobre tu entorno y sobre aquellos con los que entras en contacto. El estado de alerta es una característica importante para el budoka, pero deberíamos intentar ser conscientes, no sólo del peligro que podemos evitar, sino también de las oportunidades para hacer el bien que no deberíamos pasar por alto.

Por la tarde tuvimos una sesión de entrenamiento de tres horas en una sala que Garry Senpai alquiló de forma que contáramos con más espacio para practicar nuestros katas y Kobudo. Siguiendo el método Jundokan, todo el mundo practicó por su cuenta y los avanzados ofrecieron recomendaciones a los menos experimentados. Sabemos que incluso Miyagi Chojun Sensei se sentía como "vagando por una senda oscura"; la orientación que proporcionan practicantes avanzados es algo que los estudiantes de Karate deberían apreciar y nunca dar por sentado.

Barrett Sensei ayudando a uno de sus alumnos Clarke Sensei ayudando a una alumna
Barrett Sensei y Clarke Sensei ayudando a los alumnos
Shinsokai Haru Gasshuku
(Inglaterra, 23 de marzo de 2015)

Por la noche tuvimos más tiempo para conversar mientras disfrutábamos de una buena cena en un restaurante japonés.
Más tarde, ya en su casa, Garry Senpai compartió con Juanlu y conmigo su preocupación sobre la dificultad de transmitir el auténtico Karate en los tiempos que corren. En el pasado, el Karate sólo se encontraba disponible en manos de practicantes experimentados, a quienes iban a buscar aquellos que deseaban aprender. El enfoque clásico era el único que había. Pero hoy, con tantas organizaciones y clubes, los dojos privados muy probablemente son percibidos como algo no profesional e incluso sospechoso. Bueno, ciertamente no son profesionales, ya que el Karate nunca fue pensado para ser una profesión. El enfoque moderno proporciona lo que quiere la mayoría, un hobby, pero esperemos que cuanta más gente llegue a estar expuesta al Karate, de cualquier tipo, más probabilidades existan de que alguno de ellos busque un enfoque más profundo en algún momento dado.

Al día siguiente nuestro entrenamiento empezó con Garry Senpai guiándonos a través de los ejercicios de Taiso Daruma. Después Barrett Sensei tomó las riendas e hicimos un poco más de kihon fuerte basado en sandan gi. Acto seguido, nos colocamos por parejas para practicar tachi sandan gi y kakie, y terminamos con Sanchin.

En la segunda sesión del día, Garry Senpai dirigió la mayor parte del entrenamiento que estuvo basado en algunos ejercicios de fortalecimiento y acondicionamiento con compañero procedentes de sus estudios de Mantis Religiosa. Me parecieron bastante interesantes y útiles para mejorar nuestro Karate, y pensé que deberían ser añadidos a nuestro sistema directamente. Con evidentes similitudes con kakie, shime, y algunos ejercicios de agarre que practicamos habitualmente, había coincidencias, por descontado, pero el enfoque era ligeramente diferente y valía la pena conservarlo.
Este tipo de entrenamiento no sólo te hace más fuete sino que además te enseña a lidiar con la resistencia que ofrece un oponente real. Las escuelas de Karate moderno tienden a subestimar e incluso ignorar completamente estos métodos, lo cual está bien si lo único que te interesa es el deporte, pero ¿se supone que el Karate es otra cosa? Desde un punto de vista marcial, son imprescindibles; entrenar al aire, sin importar con cuánta intensidad, no es suficiente si tu objetivo es maximizar tus posibilidades en una confrontación real. El acondicionamiento es desagradable, y espanta a la mayoría, ¿quizá sea esta la razón por la que al Karate comercial no le importa evitarlo? Cualquiera puede adoptar cualquier forma de mano (nukite, shoken, etc.) al instante, sin ningún tipo de entrenamiento, pero tener la capacidad y la confianza para utilizarla de verdad es algo completamente distinto, y una habilidad cuyo desarrollo requiere mucho tiempo y esfuerzo. Puede que te sientas rápido y fuerte pero, ¿tu arma es equivalente a una barra de hierro, o a un periódico enrollado? Si tuvieras que utilizar tus técnicas, ¿harías daño a tu oponente, o te harías daño tú mismo? Las respuestas a estas preguntas pueden darte una idea de tu verdadero nivel en Karate.

Michael Clarke Sensei entrenando en el Uraniwa Dojo
Michael Clarke Sensei; invitado especial en el Uraniwa Dojo
Shinsokai Haru Gasshuku
(Inglaterra, 24 de marzo de 2015)

Por la tarde Garry Senpai nos llevó al dojo y compartió con nosotros una receta de dit da jow, el linimento utilizado tradicionalmente para aliviar los efectos del acondicionamiento sobre el cuerpo durante el entrenamiento de artes marciales, y algunos métodos de masaje. Después, para cerrar el gasshuku, realizamos Sanchin todos juntos.

Tenemos que dar las gracias a Clarke Sensei por ser tan generoso con su tiempo; con su presencia, el espíritu de amistad se sintió más fuerte que nunca.

Víctor López Bondía
Abril 2015

“No importa cuánto puedas destacar en el arte del Karate y en tus esfuerzos académicos,
nada es más importante que tu comportamiento y tu humanidad observada en la vida diaria.”