Shinsokai Haru Gasshuku 2014
por Víctor López Bondía (2014)

Fue bonito volar otra vez a Inglaterra para reunirnos para el Gasshuku de primavera. Nuestro senpai Mark había estado ausente durante unos meses y fue fantástico tenerle de nuevo entre nosotros. Disfruté el tiempo que pasé como invitado en casa de la familia Sessions, un lugar agradable y acogedor en el que volví a sentirme como en mi propia casa, y abrumado por su amabilidad y hospitalidad. Mark y su familia son excelentes personas, y yo veo en ellos un muy buen ejemplo de una familia feliz viviendo una vida de satisfacción. En Mark veo un carácter y una naturaleza excelente, y eso siempre me recuerda que es realmente fuera del dojo donde la virtud de un verdadero karateka debe ser percibida por aquellos que le rodean. Solemos pensar que un buen karateka es aquel que puede lidiar con cualquier oponente, pero yo creo que un buen karateka es aquel que sabe tratar con la vida, que es más importante.

El sábado el entrenamiento tuvo lugar en el Uraniwa Dojo. En nuestra primera sesión se me pidió que me colocara al frente y dirigiera los ejercicios de junbi undo. No me lo esperaba, y no es algo a lo que estoy acostumbrado actualmente, pero ahora que estoy familiarizado con la rutina, básicamente fue cuestión de contar en voz alta con los ejercicios, y aunque no me sentí muy confiado, con un poco de suerte mis instrucciones no fueron demasiado confusas ni difíciles de seguir para el resto de mis compañeros.
En Shinsokai, los ejercicios de junbi undo están organizados en tres grupos diferentes, y al concluir los ejercicios de cada grupo pasamos a realizar cada vez un kata de respiración, hasta tres veces, con Sensei aplicando shime. Eso siempre es útil para advertir deficiencias en nuestra estructura de una manera más "dinámica" que trabajando con las herramientas, lo cual tiende a hacer que nos centremos en un único principio o parte del cuerpo. Durante los últimos meses me he estado centrando principalmente en los codos y los músculos de la espalda, y ahora creo que debería empezar a prestar más atención a mis piernas, sin olvidar el tanden y la zona lumbar, que es lo que me resulta más difícil. Después del junbi undo y de los katas de respiración, Garry Senpai nos presentó el conjunto de ejercicios "Taiso Daruma" que había aprendido de Kayo Ong Sensei. Estos ejercicios, similares a nuestro junbi undo pero realizados de una forma más enérgica y más orientados a la flexibilidad, son interesantes y me gustaría seguir practicándolos, al menos una vez a la semana, junto con mi junbi undo. Creo que pueden resultar útiles para mejorar tanto la salud como la elasticidad. Lamentablemente, me temo que no conseguí memorizar toda la secuencia, pero Garry Senpai se ofreció a ayudar y proporcionó información adicional al respecto. Los ejercicios que supusieron una mayor dificultad para mí fueron los que incluían patadas hacia atrás desde el suelo, ya que me hacían sentir demasiada presión al apoyar mi muñeca operada, pero ya se está volviendo más fuerte día a día y no creo que me limite durante mucho más tiempo.

Tras un receso para desayunar, tuvimos una sesión poco habitual en la que Garry Senpai nos enseñó algunas técnicas basadas en presión y masaje. Estas técnicas no parecen ser muy populares entre los artistas marciales de hoy, pero sabemos por la historia que, especialmente en China, el estudio de las artes marciales habitualmente incluía el estudio de la medicina, y algunos okinawenses como Uechi Kanbun con toda probabilidad tuvieron exposición a estos métodos. Garry Senpai mencionó que las artes marciales son defensa personal, pero que también son "defensa de la salud", y eso se me quedó grabado, ya que la salud siempre ha sido importante para mí. Con una experiencia tan limitada y sin un compañero para realizar el masaje, me temo que no será algo que pueda replicar en mi entrenamiento personal, pero idealmente, si pudiéramos hacerlo una vez a la semana, sin duda ayudaría al cuerpo a soltar los músculos y deshacerse de gran parte de la rigidez acumulada por el entrenamiento y la vida diaria. Desde un punto de vista más marcial, conocer la anatomía del cuerpo humano es útil para identificar objetivos vulnerables para las técnicas de Karate. Sin embargo, no estoy de seguro de cuán preciso uno puede ser en medio del caos de una pelea real, así que creo que yo intentaría dirigir mis técnicas a partes débiles del cuerpo como el cuello o los genitales, en lugar de intentar golpear minúsculos (y en movimiento) "puntos de presión".
Hicimos otro descanso para tomar una comida picante proporcionada por Garry Senpai (la cual supuso bastante desafío para mí) y después volvimos al dojo para la tercera y última sesión del día. Esta vez repasamos los ejercicios básicos con algunas herramientas de hojo-undo: chi-ishi, ishi-sashi, y kongoken. Barrett Sensei nos recordó que deberíamos conocer el propósito de cada ejercicio, qué técnica y/o principio se supone que realza, porque de lo contrario acabará desapareciendo del sistema al no tener una razón para seguir practicándolo. Aunque he estado intentando ser aplicado en la práctica del Goju-Ryu desde que me convertí en miembro de Shinsokai hace un par de años, todavía no tengo mucha experiencia y aún me siento bastante "joven" en esta escuela, así que disfruté trabajando los ejercicios básicos y recogiendo consejos útiles para entender mejor cada uno de ellos. Al practicar con el kongoken, Sensei sugirió que intentáramos averiguar la mejor forma de moverse alrededor de la herramienta mientras giraba. Pensé que Sensei estaba planteando otro buen ejemplo de "entrenar con creatividad", esta vez para desarrollar la capacidad de moverse alrededor de un oponente una vez estamos enganchados en algún tipo de forcejeo/kakie.

El domingo tuvimos mucha suerte; hizo muy buen tiempo y tuvimos la oportunidad de entrenar en el exterior en la magnífica Rye Hill House.
Después de junbi undo que incluyó algunos ejercicios para desarrollar la sensación para técnicas ju como uraken y tettsui-uchi, realizamos todos los katas sobre la hierba y después pasamos a repasar cada uno de ellos (hasta Shisochin) con Sensei dando consejos y realizando correcciones. Siempre disfruto el estudio del kata, ya que los katas contienen toda la información que tratamos de descubrir y descifrar a través de nuestro entrenamiento. Sensei siempre nos anima a cuestionar cada detalle para llegar a comprenderlo, y nos recuerda que debemos estar hambrientos de información y estudiar y buscar las respuestas en lugar de simplemente entrenar y esperar a que nos los den todo hecho. Yo solía pensar que el "significado real" de los katas muy probablemente se había perdido para siempre, pero Sensei parece ser muy consciente del razonamiento que hay detrás de cada movimiento, así que ese conocimiento todavía está disponible para aquellos que estén dispuestos a llegar a la profundidad necesaria.

La segunda sesión estuvo dedicada al Kobudo, y tuve la oportunidad tanto de mejorar mi kihon con el kon como de probar un poco el sai y el nunchaku. Jugar con las armas fue divertido, pero no son juguetes y hay que tener cuidado; su capacidad para causar daño es evidente y escalofriante. Mi muy limitada experiencia con el kon había sido un poco frustrante ya que desde el principio me resultó mucho más difícil de lo que había imaginado, pero esta sesión estimuló mi interés en el Kobudo y me animó a seguir practicando con paciencia. Como dice Sensei: "todo aquello que merece la pena aprender requiere mucho tiempo".

En la tercera y última sesión de entrenamiento practicamos kakie, sandan-gi, y aplicamos algunas técnicas de los katas sobre el compañero. Tuve los habituales problemas tratando de mantener el equilibrio y una estructura erguida, así que necesito trabajar más para mejorar en este aspecto.

Con todos los ejercicios de junbi-undo, trece katas para estudiar, una serie de ejercicios para cada una de las herramientas de hojo-undo, diferentes trabajos por parejas, y ahora varias armas de Kobudo con las que practicar, no tuvimos tiempo suficiente para cubrirlo todo al detalle, pero con un poco de suerte cada vez que nos juntamos recogemos consejos útiles para seguir fortaleciendo la base sobre la cual cada uno de nosotros pueda continuar desarrollando su Karate una vez regrese a su entrenamiento personal.

Juanlu y yo partimos temprano el lunes, después de despedirnos de nuestros anfitriones, cuyo esfuerzo y hospitalidad, y el de sus familias, fue muy de agradecer. Para mí el fin de semana presentó una gran oportunidad para practicar las dos cosas a cuyo estudio dedico más tiempo: el Karate y la lengua inglesa. Todavía tengo un largo camino ante mí, ¡pero sigo trabajando en ello!

Richard Barrett enseñando Kobudo
Richard Barrett Sensei enseñando Kobudo
Shinsokai Haru Gasshuku
(Inglaterra, 13 de april de 2014)

Víctor López Bondía
Abril 2014

“No importa cuánto puedas destacar en el arte del Karate y en tus esfuerzos académicos,
nada es más importante que tu comportamiento y tu humanidad observada en la vida diaria.”